Tribes (Tribus)
La identidad no es un estado solitario; es una arquitectura vital de resonancia ancestral y luminiscencia espiritual.
A través de la figuración simbólica, Tribes (Tribus) se adentra en la resonancia ancestral y los mapas espirituales que habitan en el individuo, examinando a los guías espirituales: fuerzas animales que sirven como guardianes de nuestra fortaleza interna. Al anclar a estos guardianes etéreos dentro de nuestra realidad actual, la obra transforma la fragmentación moderna en un paisaje de conexión profunda, entretejiendo la memoria ancestral en un testimonio vivo de nuestra herencia compartida. Concebidas a través de las características intrínsecas de cada personaje, estas obras sirven como mapas de identidad únicos e irrepetibles, donde las presencias humanas y animales dan forma a la arquitectura invisible de la pertenencia. Mientras que varias piezas encuentran una manifestación profunda en la tradición zapoteca del toná y el nahual, otras se centran en la personalidad primaria del animal, recurriendo a su nobleza y resiliencia inherentes para reflejar nuestra propia capacidad de fortaleza.

Tribes - El Pulso Vibrante
2025
Acrílico sobre lienzo
100 × 100 cm
Este retrato se despliega en el seno de una selva nocturna y vibrante, un paisaje simbólico donde las raíces argentinas de la familia convergen con una conexión profunda hacia las tradiciones místicas de México. Cada figura emerge escoltada por su toná —tejón, iguana, perro y serpiente—, manifestando sus fortalezas intrínsecas como guardianes tangibles.
Más allá de ellos, sus nahuales permanecen parcialmente velados entre la exuberante frondosidad, proyectando la imagen hacia una presencia paralela configurada por el tiempo y la memoria. Juntos, se sitúan en una continuidad compartida donde la elegancia de las figuras y la energía indómita de la noche se funden en un linaje único e imperecedero.
Colección privada, Argentina.
Tribes - La Ofrenda Luminosa
2024
Acrílico sobre lienzo
100 × 100 cm
Este retrato se despliega en un escenario de radiante claridad, donde una familia de cuatro integrantes es capturada en un instante de profunda reciprocidad simbólica. Cada figura emerge acompañada por su nahual, proyectando su existencia más allá de lo tangible hacia un territorio emocional compartido.
La composición se orquesta a través de ademanes de devoción y amor: mientras los padres permanecen en un vínculo silente, la hija ofrece una flor a su hermano —un acto de ternura lumínica que dota de sentido a la escena—. Entre la vibrante espesura, sus tonás aparecen dispersos, al tiempo que una presencia rectora unifica a los dos niños, tejiendo un lazo que oscila entre la individualidad y la comunión profunda. Se trata de un espacio narrativo donde la afectividad y la continuidad configuran el retrato desde su propia esencia.


Tribes - Ecos Inherentes
2025
Acrílico sobre lienzo
100 × 100 cm
Este retrato congrega a una familia de cinco integrantes en un paisaje simbólico compartido, donde la presencia de sus tonás y nahuales dota de una arquitectura mística a la escena. El padre se manifiesta a través de la rana y la madre mediante el ciervo —duplicidad de presencias rectoras que emanan protección—, mientras los trillizos son escoltados por serpientes. Pese a compartir el mismo guía animal, cada infante emerge bajo un ademán propio, revelando una individualidad vibrante dentro de su herencia espiritual común.
Sus nahuales —tres tlacuaches para los niños y un armadillo para el padre— permanecen en un silente letargo integrados en el entorno, proyectando el retrato hacia un espacio narrativo donde la continuidad y la diferencia coexisten en un equilibrio evocador y único.
Colección privada, España.
Tribes - Campos de Continuidad.
2026
Acrílico sobre lienzo
116 × 89 cm
Este retrato se despliega en la vastedad del campo argentino, donde cada figura emerge custodiada por su toná, mientras sus nahuales se extienden sobre el paisaje circundante como presencias de vínculo y trascendencia. Los padres se erigen en una unión indisoluble, mientras las hijas se manifiestan desde sensibilidades divergentes: una moldeada por su afinidad con la equitación y la otra situada en una continuidad simbólica que la entrelaza profundamente con ambos progenitores. Un pequeño animal de compañía reaparece en el horizonte a través del nahual materno, como un vestigio silente de afecto y pertenencia.
Colección privada, España.


Tribes - Eva y Adalberto.
2025
Acrílico sobre lienzo
90 × 60 cm
Este retrato se despliega ante una refinada estancia de matices aguamarina y oro, situada frente a la vibrante quietud de una selva nocturna. La pareja se manifiesta en un instante de sofisticado reposo, donde el umbral entre lo civilizado y lo indómito se disuelve en un escenario surrealista que celebra su identidad compartida.
Mientras el hombre ofrece una caricia sutil, el toná de la mujer emerge en un movimiento grácil, transitando sobre él hacia su compañero como un signo de íntima comunión espiritual. Su propio toná permanece en vigilia al flanco opuesto, cerrando un círculo de protección y anhelo. Ambos se erigen con una elegancia relajada y sugerente, cautivos en un mundo donde sus nahuales se expanden hacia la noche como presencias de un vínculo profundo y una continuidad simbólica absoluta.
Colección privada, México.
Tribes - La Resiliencia del Florecimiento.
2025
Acrílico sobre lienzo
90 × 60 cm
Este retrato se despliega ante la serenidad de un lago y el verde profundo de montañas remotas. Las figuras emergen escoltadas por sus tonás, manifestando sus fortalezas intrínsecas como presencias tangibles.
La madre es acompañada por la iguana, símbolo de su capacidad innata para la adaptación y la superación ante cualquier reto. A su lado, el hijo mayor se sitúa en un instante de silente renovación; su toná, el pez, refleja la fertilidad y la constante continuidad del linaje familiar. El hijo menor se vincula al águila, presencia soberana de autoridad y visión. Juntos, se integran en un paisaje vibrante donde la calidez del sol y la exuberancia del entorno rinden tributo a la vitalidad imperecedera de su vínculo.
Colección privada, EE. UU.


Tribes - Shell we talk? (Alta estética, ritmo lento).
2025
Acrílico sobre lienzo
90 × 60 cm
Este retrato se despliega ante la silueta emblemática del Parlamento y el Big Ben, donde una joven es capturada en un instante de grácil coqueteo y juego, envuelta en el aura de las legendarias cabinas rojas de Londres. En medio del fluir incesante de la metrópoli, su guía se manifiesta como una presencia solemne de estabilidad y templanza.
La tortuga se revela aquí como una entidad protectora y autónoma, cuya sabiduría le otorga la certeza para innovar y regirse bajo su propia voluntad. Mientras la gran ciudad se agita con premura, la tortuga simboliza la fortaleza paciente y la constancia vital que sostiene la existencia. Juntas, se sitúan en una narrativa donde la espontaneidad del presente converge con un fundamento eterno de inteligencia y serena autoridad.
Tribes - El Gran Golpe del Soberano.
2025
Acrílico sobre lienzo
90 × 60 cm
Este retrato se despliega ante una garita tradicional en Inglaterra, donde la quietud solemne de un Guardia Real se ve interrumpida por una travesura desafiante. Un búho joven —actuando con una libertad audaz— ha tomado con ingenio el sombrero del guardia para ceñirlo como propio, dejando al soldado suspendido en su inmovilidad disciplinaria.
El Búho se manifiesta aquí como un emisario vibrante, un puente entre lo cotidiano y lo misterioso. Más allá de este gesto espontáneo, permanece como custodio de un saber ancestral, poseedor de una mirada que atraviesa las apariencias. Como guía sabio y espíritu creativo, confronta el silencio rígido del guardia con su propia naturaleza indómita. Juntos, se encuentran en un espacio compartido donde el peso de la tradición se entrelaza con la sabiduría sagaz e impredecible de un espíritu joven.


Tribes - The Ancestral Beat.
2025
Acrílico sobre lienzo
130 × 81 cm
Este retrato se despliega sobre el emblemático paso de cebra de Abbey Road, donde el trayecto de una familia es reinterpretado a través del prisma de la legendaria historia musical. Cada integrante asume el rol de un Beatle, permitiendo que su esencia se articule mediante sus propias personalidades y guías espirituales.
La madre encabeza la marcha bajo el espíritu de John Lennon; su nahual serpiente se manifiesta como una entidad de máximo poder y liderazgo. Le sigue el hijo mayor —entusiasta del fútbol—, quien adopta el paso de McCartney escoltado por la presencia perspicaz del búho. La hija introduce una nota de rebeldía estética: ataviada como George Harrison, interrumpe la linealidad de la procesión con una acrobacia espontánea, mientras su nahual tortuga se erige como un cimiento de serenidad y equilibrio que ancla su dinamismo al plano espiritual.
Cierra la procesión el padre, en perfecta sintonía con la figura de Ringo Starr, acompañado por la rana. En este territorio simbólico, la rana actúa como un poderoso anclaje de abundancia, fertilidad y prosperidad, dotando de transparencia y fortuna el sendero familiar. Juntos, se sitúan en una narrativa compartida donde el legado musical de Londres converge con la continuidad simbólica y eterna del linaje familiar.
La narrativa trasciende. Nuevas obras se integran conforme evoluciona la indagación artística.